每日西语听力

当前播放

Unidad 1 Texto 1

I. El paño maravilloso

Inspirado en el cuento de lo que aconteció a un rey con los burladores que lucían el paño de El Conde Lucanor, obra escrita por el Infante Don Juan Manuel)

Tres pícaros fueron a ver a un rey y le dijeron que sabían fabricar un paño maravilloso. Solo podían verlo los que no eran hijos de padres ladrones.

Al soberano eso le pareció una cosa extraordinaria y mandó que lo hcieran una pieza de aquel paño de naturaleza tan fantástica.

-Para ello- propuso uno de los burladores es necesario que nos den lanas y sedas de todos los colores e hilos de plata y oro.

Además, es preciso que nadie nos moleste para que podamos trabajar tranquilos.

El monarca les concedió todo lo que se requería y por orden de él los llevaron a una casa de campo y los dejaron allí, solos.

Tres veces al día, les servián suculentas comidas excelentes vinos.

Al cabo de un mes, el rey envió a uno de sus cortesanos a averiguar como marchaba el trabajo.

Los picaros lo recibieron con efusión. Antes de que vieralos telares, le explicaron la incomparable condicíon el paño.

Después, lo acompañaron ante un telar e hicieron como que trabajaban.

El cortesano vio el telar vacío. No quería que nadie se enterara de eso, porque tenía la gente creyera que sus padres no eran honrados.

Sabía que estaba mal que mintiera, pero ¿qué podía hacer? Decidió que cuando volviera al palacio, diría al rey que el paño que tejían era muy bonito y que el trabajo marchaba viento en popa.

Un día, el rey mandó decir a los tres artesanos que terminaran ya y que confeccionaran un traje para la próxima fiesta.

La mañana de la fiesta, los tres picaros entregaron el traje a Su Majestad. Empezaron a señalarle los preciosos dibujos que lo adornaban.

El rey miró y remiró, pero no vio nada. Se asustó.

-¡Cómo es posible que no sea hijo de padres honrados! - Reflexionó. - Debo callar. No es bueno que la gente hable mal de su gobernante.

El rey hizo como que se ponía el traje, salió del palacio y montó en su caballo para pasear por las calles de la ciudad.

La gente, que sabía aquello de la tela invisible, vio al rey desnudo sobre su cabalgadura, pero nadie se atrevió a decirlo ni a reírse.

En eso, un niño muy pobre, gritó, con toda la inocencia de su edad.

-¡El rey va desnudo!

-No lleva ropa - repitió.

Muchos empezaron a murmurar hasta que, de pronto, todos decían a gritos:

-¡Es verdad, es verdad! , ¡el rey va desnudo!

Finalmente, todo el mundo reconoció que el rey no llevaba nada de ropa.

Muy enojado, el rey ordenó a sus criados que buscaran a los estafadores.

Pero no los encontraron. Estaban ya a muchos kilómetros de distancia, riéndose, con todo el dinero cobrado, el oro y la plata, la seda y la lana.

点击播放